LOS QUE NO VUELVEN A CASA POR NAVIDAD                               

 

Unas fechas tan señaladas como las navideñas son sin duda las más propicias  para estar en familia, en casa junto a los más allegados, celebrando esta tradicional fiesta cristiana que en ocasiones, y por el hecho de ser fechas tan emotivas, son motivo de discordia o incluso de pena por la ausencia de los más queridos.

Por un momento parece que el mundo deja de girar, especialmente en los días veinticuatro y treinta y uno de Diciembre, nochebuena y fin de año, donde la gran mayoría de los españoles celebra esta velada en compañía de los suyos, sin embargo, otros han de sacrificarse en su rutina para que tantos disfruten. Es el caso de los profesionales de los servicios de emergencias; policía, bomberos, sanitarios… Para estos profesionales las fechas navideñas no son siempre en familia, a veces toca cumplir con la obligación. Este es el caso del Dr.Francisco Javier Varela, jefe del servicio de urgencias de la Clínica Santa Isabel. A pesar de sus años de experiencia y la relevancia adquirida por su cargo no se arruga por tener que trabajar, en esta ocasión la noche de fin de año, dice sentirse a gusto porque hace lo que desde niño soñabaayudar a los demás y añade, que es difícil trabajar una noche tan especial, más aun si tiene uno hijosdespués de tantos años de profesión, suele ocurrir.

A pesar de lo que pueda pensarse, los profesionales del servicio de urgencias de esta clínica tienen claro que son sólo gajes del oficio y que a pesar de la añoranza, una vez que comienza la jornada, intentan afrontarla de la mejor manera posible que no es otra, que cumpliendo con su profesión.

Caso similar es el de Juan Enrique Mocho Molino, agente de la guardia civil en el municipio sevillano de Gines. Es el más joven de toda la plantilla, se graduó hace apenas seis meses y como no podía ser de otra forma para un joven novato, cumplirá servicio los días 24 y 31 de diciembre, algo que no le molesta, es hijo de policía y desde pequeño tuvo que vivir esta circunstancia en la figura de su padre más de una vez.

Esta es la historia de dos de los miles de profesionales que afrontan las fechas navideñas como un día más de trabajo al servicio de la sociedad, pero no son ellos los únicos que no vuelven a casa por navidad ya que son muchas las personas que por diversos motivos no pueden disfrutar de la fiesta navideña como el resto. En fechas como estas los hospitales parecen vaciarse aunque en muchos casos, esto no es posible. Son los pacientes críticos y terminales de muchos de los hospitales de la ciudad a los que no les queda otra que pasar estas fechas fuera de casa por motivos ineludibles como son los problemas de salud.

A veces conscientes de donde están y a veces no, viven su particular fiesta navideña. Muchos de ellos sufren más por privar a los familiares de una celebración tradicional que por padecer una enfermedad aunque reconocen que el personal hospitalario realiza un esfuerzo sobrehumano para que dadas las circunstancias, estas sean lo más llevaderas posible. Este es el caso de Concepción, paciente ingresada en la tercera planta de este hospital por una fractura de cadera que le ha impedido en cama durante más de tres semanas y que asegura que a su edad, jamás había vivido una navidad fuera de casa, aunque es duro, se lleva lo mejor que se puede.

Durante el rato que charlaba con Concepción, una ats irrumpía en la habitación para traer la medicación y despertaba la sonrisa de la paciente cuando le cantaba villancicos, -Esther es así dice la paciente-siempre está de buen humor.La enfermera no cesaba en elogios con la paciente de quien dice ser buena enferma porque colabora en su tratamiento. Reconoce que es duro trabajar estas fechas pero que una vez que te toca, mejor afrontarlo con buen humor e intentando agradar a la gente para la que realmente es un problema estar ahí. Sin embargo, otros pacientes no gozan de esta circunstancia, son los pacientes de la unidad de cuidados intensivos desde la que el jefe de servicios, el Doctor Fajardo, comenta como el tiempo parece  parar para muchos de estos enfermos quienes en muchos de los casos, y por desgracia, no son conscientes de que es navidad. Los familiares de estos pacientes viven su particular celebración en la sala de espera de esta unidad, ya que a diferencia de planta, este servicio cuenta con un acceso restringido. Aun así, no dudan en responder con una sonrisa a los deseos de feliz navidad. Así contestó Maribel, familiar de uno de los pacientes de UCI, que no dudó al decir que en estas fiestas tan cristianas, la fe y la devoción no podían más que ayudar a su marido para que no se despidiera sin felicitar las fiestas a sus hijos.

 

Esta es la pequeña historia de algunos de los muchos que no vuelven a casa por navidad y que a buen seguro, anhelan tanto como cualquiera esos ratos en familia y todo lo que conlleva la celebración de estas fiestas navideñas. Por ello y deseando la pronta recuperación de los enfermos; ¡feliz navidad!

 

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